Ocurre el trazo orbicular de un dedo

Sucede la flor del tuno

abriéndose de papel en tierra dura,

la sal,

el seno,

los planetas

y una virgen soberbia en sus altares.

 

Ocurre el trazo orbicular de un dedo

bañándose en la piel de la areola,

un santo sin corona

sonrojado,

el crimen,

el castigo,

la premura.

 

Benditos los lunares espirales,

el cuerpo volteado hacia la luna,

un eclipse llegado en fase REM,

la fotografía eterna,

el oscuro.

 

Los pájaros silentes de la noche

velando el corazón de los amantes

-la transgresión como arma constructiva-

conspiran por que el alba se demore.

 

Y todo queda como testimonio,

la saliva,

el olor,

la luz cegante,

 

la petite mort,

el amor desbordado,

y el deseo de que el día muera antes.

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