Fantasma

A la puerta de mayo mío sin avisar se presenta

en el corredor

un fantasma

que reclama su merienda y

tal vez

otros favores.

No precisa permiso para franquear la puerta del mayo nuestro y va y viene

y ulula y hace oscilar leve el bombillo colgante, y es húmedo el aire como de otro mes,

y arrastra olor a hierba y tierra y dice:

¿dónde estoy?

¿qué pasa que ya

corporalmente

no me buscas? Que te conformas en las tardes con el humo frío que simula

mi contorno.

Y ulula sonrisas y me busca y traspasa su forma inconsútil y me eriza y no quiero que se marche pero

ya no está a mi lado, ya nunca más

-que permanezco ridículamente terrenal-

su peso ni su espacio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s