Hay un muerto vivo mirándome desde ese balcón.

Hay un muerto vivo mirándome desde ese balcón.

Estoy desconcertado.

Sé que está muerto, de eso no hay duda, huele a putrefacción a varios kilómetros de distancia, las cuencas de sus ojos están casi vacías, pero me mira a mí,

estoy seguro.

Fuma un cigarrillo que no se acaba nunca y a ratos se rasca la barbilla pensativo arrancándose jirones de carne descompuesta con unas uñas que no dejan de crecer.

Lleva horas así, las mismas que llevo yo sentado en este banco de piedra helada, quizás más.

Como he dicho, estoy totalmente confuso y no puedo dejar de mirarle.

Viste con mucha clase, y fuma como Humprey Bogart.

Yo, ni aunque esté vivo, sé llevar un traje con ese porte, esa presencia demoledora, ni fumar con ese estilo.

Hace ya rato que olvidé qué hago en este banco, se me está enfriando el cuerpo y no pasa ni un alma por esta calle.

Joder, qué bien fuma, y qué traje, debió ser actor o algo parecido.

Me da cierta envidia, pero él está muerto y yo estoy vivo.

Me estoy quedando helado, la noche es implacable.

Voy a entablar conversación con él.

No, mejor

voy a subir a su casa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s