El hombre hueco

El hombre hueco

tiene el cuerpo hueco

hueca su sombra

huecos sus pasos y

resonando dentro, rebotando en las paredes limpias

un eco sonoro

de algún mensaje que dejó alguien con la esperanza puesta

en lo imperecedero

de lo perdurable.

Así

redundantemente reflejándose las ondas

como un largo soliloquio circular

-demasiado largo para el hombre hueco-

que no dice nada y que diría todo

si existiera estructura interna para razonar,

(pero no hay, y es esta la tragedia)

se subsiste, se resiste en la oquedad

hasta que un día feliz

una lluvia prolongada

inunde esa cavidad llenando el espacio de agua

expulsando como burbujas al eco por fin y para siempre

bien vía nariz

bien vía orejas.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s