Repleto de peces muertos

La playa no puede dormir, le sacuden el reposo oleadas
tenebrosas, negras.
Es el tiempo de recibir a tanta gente que no es ya gente
sino
un ovillo hecho de carne y tela ajada que nada exige
que se conforma
con una sala fría para estar a salvo de los cangrejos
y los camarógrafos.
Es el tiempo de las mujeres muertas
con su pelo muerto
con su pecho muerto y las uñas azules como un cielo de invierno,
de hombres muertos de barba muerta y unos pulmones hechos
de agua turbia.
No son
la metralla dispersa de una guerra,
¡Es tan injusto encasillarles en el drama
ahora que nada saben porque
su alma
se fue al fondo, a
la oscuridad desde donde no pueden ver
qué hacemos con ellos!
Como si no tuviesen otra vida
ajena a las bombas y al miedo.
La playa no puede dormir,
hace mucho que se le quebró
el sueño.
Abismo salado infranqueable repleto de peces muertos.
Repleto de peces muertos:
no se nos ocurre una disculpa
ni un basta,
somos terriblemente torpes,

qué suerte que ya no puedan vernos.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo A lápiz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s