Syrius

Con polvo astral en los hombros
arrastraban los pies las últimas mujeres que decidieron
calentarse al fuego de Syrius,
con polvo astral también en los hombros los hombres
a las puertas, a punto
de franquear
la muralla de helio borracho y danzante de llamaradas que es
la piel de una estrella.
Son volátiles, frugales las provisiones
para una expedición
a gravedad cero,
son otros,
más
intangibles,
los asuntos que pesan.
Vuelan caprichosas las boinas y
las faldas
¡Qué alegría!
hay quien clama entre tanta
tristeza.
El cosmos es hermoso y algo monótono a ratos
al fin jamás existieron
luminosos y musicales platillos volantes patrocinando
las bondades del cielo.
Las mujeres
los hombres que ya tocan Syrius
como se toca la piel del primer amor
-esa mezcla dulce de temor y dicha-
pioneras
pioneros
merecen el calor y el brillo eternos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s