Máquina del tiempo

El tiempo
-Einstein dixit-,
es relativo.
El corazón se vuelca sobre sí mismo
en invierno
abrigándose en pulsaciones
y el tiempo es relativo.
(tengo una máquina que se lleva al corazón hasta el invierno)
Se me hizo eterna la caída desde la luna,
pude componer
un asombro boquiabierto de diez capítulos
antes de romperme como un busto de arena seca
contra sus huesos,
(tengo una máquina que te lleva hasta el invierno,
hasta el invierno que quieras)
no tardó nada en abrir mi regalo,
se le plateó el pelo en ese lapso,
me rompí de arena y se volvió una vieja
de pañoleta negra.
(funciona con tiempo mi máquina,
eso es lo malo, relativamente, claro)
Una máquina del tiempo y atajar las nostalgias
en la raíz
de los árboles,
después de la flor estaba el fruto
echaba luego en falta a la flor, relamiéndome en los labios
el dulce de las ciruelas.
Quisiera ver su infancia como una película de super ocho,
la noche de reyes y soplarle las rodillas.
No tardó nada en sacarme la ropa,
se derritió un iceberg en ese lapso.
(yo siempre viajo al pasado, claro,
no quiero ver las tumbas de mis hijos
cubiertas por la hiedra,
ve tú donde quieras)
Einstein debió ser un tipo realmente enamorado
para andar pensando en esas cosas,
se le pasó la vida en un suspiro
la explosión le volvió igual que a ella
el cabello blanco
(no puedes llevar equipaje, sólo una arco y
unas flechas, yo me dibujaré cuando sea niño
un círculo rojo,
enorme
en el pecho).

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